EL COMERCIO - QUITO
Ambiente: la mayoría con fisuras
os
asambleístas de la lista 18 amenazan con dejar la mayoría y realizar
movilizaciones, si no se acepta que las comunidades autoricen la
explotación de recursos.
Redacción Política
La mayoría oficialista liderada por Acuerdo País presenta su primer
signo evidente de debilitamiento.
Pachakutik
y un ala del bloque de asambleístas de Acuerdo País no está de acuerdo
con la posición ambiental de la tendencia del presidente Rafael
Correa. Específicamente, rechazan que, en caso de explotación de
recursos con impacto ambiental, la nueva Constitución solo fije
una consulta previa a las comunidades.
Ayer, los cinco asambleístas de Pachakutik, aliados del oficialismo,
rechazaron el criterio liderado por el presidente Correa.
5 asambleístas
de Pachakutik advierten su alejamiento del bloque de Acuerdo
País.
Por ello, ratificaron que el sector indígena exigirá -por todas
las vías- que la Carta Política disponga que para cualquier
actividad hidroeléctrica, minera y petrolera se necesite de la
autorización de las comunidades.
Los asambleístas de Pachakutik
Carlos Pilamunga, César Grefa, Gilberto Guamangate, Jorge Sarango y
Pedro Morales se sienten respaldados por la posición ambiental del
presidente de la Asamblea, Alberto Acosta, y de otros miembros de
Acuerdo País, como Mónica Chuji.
Pilamunga explicó que esta
expresión “consentimiento previo” tiene carácter vinculante u
obligatorio, mientras que la “consulta previa”, que ya consta en la
actual Constitución, nunca ha sido acatada por el Estado ni las
empresas privadas.
Al mismo tiempo, anunció que el lunes se
realizará una asamblea nacional en Guaranda con la participación de las
comunidades afectadas por la ejecución de proyectos hidroeléctricos,
petroleros, mineros o madereros. La idea es tomar una decisión frente
a la negativa del Gobierno y de la Asamblea de acoger el planteamiento
de los pueblos indígenas.
Salvador Quishpe, dirigente de la
Conaie y actual asesor del asambleísta Sarango, adelantó que una de las
decisiones tiene que ver con la reactivación de la movilización
indígena, a través del cierre de carreteras y otras acciones de hecho.
Recordó que la movilización está en suspenso desde el 21 de abril,
luego de que la Asamblea aprobó el decreto que echó abajo las
concesiones mineras.
“Lo que exigimos es que, si se va a
ejecutar un proyecto, tenga el consentimiento de las comunidades, que
es de cumplimiento obligatorio. Si creemos que tal o cual proyecto no
responde a los intereses del país, no se ejecutará”.
Pero esa
expresión va más allá de la explotación de recursos naturales, como
dejó entrever el propio Quihspe. Él admitió que el consentimiento
previo es parte del contenido de la plurinacionalidad, que la Conaie
plantea.
Por eso, ante la posición de la mayoría oficialista
de incluir únicamente la palabra plurinacional y no su contenido,
Pachakutik exige que se incluya la expresión del consentimiento previo.
“Nuestra propuesta busca cambiar el modelo económico neoliberal y
reorientarlo hacia un modelo económico soberano, equitativo, respetuoso
de los derechos colectivos”, dijo el asambleísta Grefa.
Mientras
que Gilberto Guamangate sostuvo que el consentimiento previo “es la
única herramienta de que dispondrán nuestros pueblos y nacionalidades
para detener la actitud depredadora de grupos trasnacionales en la
explotación de los recursos naturales renovables y no renovables en
nuestras comunidades”.
Asimismo, no descartó que Pachakutik
se abra de la mayoría del Gobierno, porque “no está siendo consecuente
con los ofrecimientos de cambios que hizo al pueblo en la campaña”. El
12, en Quito, la Conaie definirá sus acciones.