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Argentina
Declaración sobre política energética
Por: FETERA
Fecha publicación:25/04/2008
En el marco del IX
Congreso Nacional Extraordinario de la Federación de Trabajadores de la
Energía de la República Argentina, se ratifican resoluciones
anteriores, y se afirman los objetivos de la reestructuración
alternativa del sector energético argentino.
Los congresales reunidos en reiteramos resoluciones anteriores, donde
afirmamos que la reestructuración alternativa del sector energético
argentino, debe contener los objetivos siguientes, y ratificamos:
1. Nacionalizar las fuentes energéticas sobre la base que su dirección
y control deben estar en manos del pueblo, lo que significa establecer
el control social del sector. La renta petrolera (representa 38.000
U$S/minuto) debe estar en manos de un Estado reformulado que represente
los intereses del pueblo.
2. Proceder a la reversión de todas las privatizaciones realizadas,
especialmente las que hayan sido ejecutadas mediante decretos
inconstitucionales y/o leyes especiales sancionadas con manipulación de
los quórum; tendiendo a la recuperación por parte del Estado de dichas
empresas.
3. También nos oponemos a los proyectos de privatización de las
empresas del área de energía en algunas provincias que quieren repetir
la fracasada política energética nacional. Además rechazamos las nuevas
concesiones petroleras, ahora impulsadas por los gobiernos provinciales
y los acuerdos no debatidos que concesionan áreas marítimas, impulsados
por el Estado Nacional, con multinacionales del sector, mientras se
mantienen vigentes los decretos de libre disponibilidad de los crudos,
libre fijación de precios internos y libre disponibilidad de las
divisas generadas por la exportación de hidrocarburos. En este sentido
rechazamos las renovaciones de las concesiones de Cerro Dragón y Loma
de la Lata y toda renovación que tenga características similares.
4. Anular la 'libre disponibilidad de crudos y gas' impuesta por
decretos por exigencias de los monopolios y oligopolios petroleros que
operan en el país. Intervenir las empresas privatizadas energéticas
para que la voluntad popular libremente manifestada establezca su
condición futura. Detener las exportaciones de petróleo crudo y gas,
excepto aquellas que no ponen en crisis las reservas nacionales y la
demanda interna a largo plazo, y siempre que se realicen con acuerdos
previos de integración auténtica con países hermanos limítrofes. Anular
el insólito beneficio otorgado en la década de los años noventa por el
cual las compañías que exportan nuestro petróleo y gas natural dejan en
los mercados financieros internacionales el 70 por ciento de las
divisas de sus exportaciones. No existen retenciones en las
exportaciones de productos derivados del petróleo, pese a que esto es
mucho más importante que las retenciones que se quieren aplicar a los
pequeños y medianos productores del campo.
5. Prohibir la remisión de las ganancias de las empresas energéticas al
exterior estableciendo cuotas obligatorias de inversión para mantener
los niveles de reservas. La decisión sobre las reservas, los volúmenes
de producción y niveles de generación, como la formación de precios de
comercialización corresponden al Estado nacional.
6. Restablecer una política de exploración y explotación petrolera,
asumiendo el Estado Nacional una acción directa, que rescate el acervo
tecnológico nacional que lograra Yacimientos Petrolíferos Fiscales y
Gas del Estado, organizando a trabajadores y técnicos en una empresa
federal moderna y controlada socialmente. Rechazamos la manera en que
se implementa el funcionamiento de ENARSA, ya que no se constituye en
una herramienta que defienda los recursos energéticos de la Nación,
sino que es la continuación de la entrega del patrimonio de los
argentinos.
7. La Nación Argentina debe declarar que los bienes energéticos son
estratégicos y esenciales, y que las actividades petroleras, gasíferas
y de la energía eléctrica son servicios públicos. La Ley de
Hidrocarburos N° 17.319, en lugar de las modificaciones propuestas por
empresas privadas y algunos funcionarios provinciales para blanquear de
los Decretos 1055, 1212 y 1589 del año 1989 y por los cuales se definió
al petróleo y al gas natural como simples mercancías, debe ser
reemplazada por una nueva Ley que restablezca su carácter de bienes
sociales y estratégicos para la Nación, anulando la libre
disponibilidad de los hidrocarburos.
8. Detener toda venta de empresas petroleras y de acciones de empresas
públicas que aún queden en propiedad pública con la intención de
recuperar los recursos petroleros para la Nación. Se debe mantener,
como hasta ahora, la defensa de las centrales hidroeléctricas
binacionales Yacyretá y Salto Grande, como las centrales nucleares
Atucha I y Embalse. En Salto Grande deberá asegurarse la propiedad y
gestión de carácter binacional, más allá de la participación provincial
en la renta. Se debe restaurar la CNEA en su antiguo nivel de
excelencia en ciencias básicas y aplicadas, en una entidad única e
indivisible, y garantizar la finalización de Atucha II. En función del
bajo costo y de la gran reserva de agua turbinable disponible en el
país, se debe promover el estudio y la construcción de centrales
hidroeléctricas, apoyados en estudios que minimicen los impactos
ecológicos. Respecto a la energía nuclear, se debe dar impulso a su
desarrollo y crecimiento, y enfatizar que el tratamiento y la
disposición final de los desechos radiactivos se efectúe de acuerdo a
los máximos estándares de seguridad establecidos. De esta forma se
estarán preservando el medio ambiente y los derechos de las nuevas
generaciones. Repudiamos todo intento de engañar al pueblo con el falaz
argumento de la compra de acciones petroleras por un grupo denominado
falsamente nacional, aseverando que de esta manera el petróleo se
nacionaliza cuando en realidad se continúa extranjerizando.
9. Terminar con la dilapidación del gas natural a través de las
exportaciones al exterior sin planificación alguna, al mismo tiempo que
la falta de gas y electricidad, mantienen una permanente crisis de
oferta energética. Esta falta de planificación y de ineficiencia
también se manifiesta cuando se permite que se genere electricidad en
base de turbinas de ciclo combinado, relegando el potencial de recursos
renovables que tiene nuestro país. Debe establecerse una regulación de
estos proyectos por el Estado y autorizar solo aquellos realmente
justificados. Se debe crear un ente federal planificador e integrador
de la energía nacional con participación activa de los sectores
involucrados.
10. Establecer una recomposición salarial para las trabajadoras y los
trabajadores activos y pasivos (implementación inmediata del 82%
móvil), que les permita acceder a una canasta alimentaria y de bienes y
servicios dignos y adecuados para la época actual. Reafirmar los
convenios colectivos de trabajo aprobados democráticamente en asamblea
por los trabajadores, en cada rama de la energía, para su aplicación
efectiva en defensa de los derechos adquiridos por los trabajadores. En
ese contexto rechazar la mano de obra contratista, que busca confirmar
estructuras paralelas de servicios donde la variable es el trabajador
contratado con sueldos depreciados y bajo regímenes de otra actividad
ajena al servicio. Oponerse a la tercerización de la mano de obra
calificada, formada, técnica y profesionalmente en el ejercicio de la
función, para evitar la precarización de los servicios. Exigimos la
derogación del mínimo no imponible en los salarios de los trabajadores
en relación de dependencia y el correcto encuadramiento convencional de
todos los trabajadores
11. Desarrollar una política de aprovechamiento de los recursos
carboníferos en función de las nuevas tecnologías. El Estado debe
modernizar y repotenciar el sector y la empresa mineras, garantizando
la producción carbonífera a fin de lograr el equilibrio armónico con
las exportaciones y el consumo de los recursos energéticos.
12. La política sectorial, y particularmente la prestación de los
servicios públicos energéticos, entendida en el concepto más amplio,
debe asegurar que todos los habitantes puedan acceder al consumo de los
bienes energéticos en el presente y en el futuro, en igualdad de
oportunidades, sin distinciones fundadas en su nivel socioeconómico o
lugar de residencia, en condiciones que garanticen la continuidad,
calidad y economía del servicio, la racionalidad en el uso y la
conveniencia para el medio ambiente.
13. Prohibición del corte de los servicios públicos por falta de pago
de los usuarios, debiéndose establecer la tarifa de interés social. Si
antes de 1989 éramos usuarios y nos convirtieron posteriormente en
clientes cautivos, nuestro objetivo debe ser rescatar nuestra condición
de usuarios y de trabajadores de empresas productivas y no de aventuras
financieras que grupos privatistas las convirtieron al renegar del
concepto social y estratégico de la energía.
14. Declaramos que la recuperación de Aguas Argentinas, constituiría
una iniciativa superadora de la situación de privatización. Pese a
ello, las luchas realizadas durante años, por distintos sectores
gremiales, políticos y sociales, entre los que se encuentran la CTA y
la FeTERA, no se ve plenamente satisfecha, por varios motivos, entre
los que señalamos: a) Se llega a la reestatización luego de varios
intentos fracasados de hallar empresas privadas para reemplazar a Suez.
b) La presidencia de la nueva empresa AYSA, se pone en manos de los
sectores sindicales que tuvieron que ver con la entrega de nuestro
patrimonio, apoyando la privatización, en un inconcebible escenario de
reciclaje político.
Además aprobamos:
SOBRE EL MODELO ENERGETICO ARGENTINO Y LA CRISIS
Declaramos que no vivimos una crisis de oferta energética, ya que desde
nuestro país se exporta diariamente, gas y petróleo en crudo.
La crisis es del propio modelo neoliberal que ha fracasado en toda
línea y, que aún persiste, no ha sido útil ni para el Estado, ya que
desde las privatizaciones se perdió toda iniciativa en materia de
política energética; ni para los usuarios y consumidores, que desde las
privatizaciones han sufrido aumentos de tarifas, deterioro del servicio
y cortes de servicios con retiro de medidores; ni para los trabajadores
del sector, que en gran medida perdieron sus trabajos, retrocedieron en
sus derechos laborales y salarios y sufren la precarización y
flexibilización laboral.
Nuestra decisión es trabajar en la construcción de un Modelo Energético
distinto, donde se reconozca, defienda y ejerza la soberanía
energética; Para FeTERA la energía es un derecho humano esencial, y
como tal debe ser contemplado y concebido en el marco del conjunto de
los derechos humanos esenciales. Los derechos del hombre definidos como
las libertades primarias (el derecho a la vida, los derechos políticos)
no se pueden asegurar mientras no se respeten los otros derechos
irrenunciables como el derecho al trabajo, el acceso a la cultura, a la
información, a la vivienda, al salario universal, al alimento, a la
salud y a la educación. El ejercicio del derecho a la energía y al
agua, como de todos los demás mencionados, necesita la formulación de
un nuevo modelo de país, de una nueva estructuración social, de nuevas
metas nacionales y regionales que implique un contrapoder a la
hegemonía imperial del poder económico globalizante.
Hay que construir una nueva concepción de la unidad latinoamericana,
refundar el Mercosur sobre las bases de atender las necesidades de sus
pueblos, como paso hacia la integración bolivariana como forma de
luchar por la plena independencia y el crecimiento de sus habitantes.
SOBRE EL SECTOR ELECTRICO
Este congreso reclama la reestatización inmediata del sector, en virtud
del fracaso de la gestión privada, que ha llevado al servicio eléctrico
al borde del colapso. Reafirmamos nuestra posición en defensa de la
generación nucleoelectrica, que debe mantenerse en el ámbito del Estado
nacional.
SOBRE EL SECTOR MINERO
Defendemos una actividad minera, no contaminante, al servicio de los
intereses del pueblo.
Este congreso reconoce al Carbón y al Uranio, como recursos esenciales
y estratégicos. Demandamos su administración por parte del Estado
Nacional. Exigimos el desarrollo de la industria carboquímica en la
obtención de combustibles líquidos a partir del carbón.
Hoy el gobierno nacional importa Uranio a precios internacionales. La
extracción y producción de uranio nacional, con tecnología y recursos
humanos propios, permitiría no sólo un ahorro de varias decenas de
millones de dólares por año, sino también el afianzamiento y
sostenimiento del desarrollo de nuestra tecnología que está a la altura
de las más avanzadas.
Reclamamos el restablecimiento de la exploración y explotación de este
recurso estratégico a cargo del Estado nacional y en línea con dicho
reclamo exigimos la modificación del Título XI del Código de Minería.
SOBRE LA MATRIZ ENERGETICA
Siendo la energía un recurso esencial y soberano, exigimos una matriz
energética compatible con los recursos naturales propios y con el
desarrollo tecnológico necesario y creciente. No aceptamos una matríz
energética al servicio de los capitales privados. Esta concepción
estratégica es la que permite una planificación adecuada a un
desarrollo independiente y racional.
SOBRE EL CRECIMIENTO DE LA FeTERA Y NUEVAS ACTIVIDADES
Impulsaremos fundación y organización de nuevos sindicatos y
agrupaciones de los trabajadores de la energía, tendiendo a una
representación cada vez mas importante de los trabajadores del sector.
Activaremos, una fuerte articulación entre los sindicatos y
agrupaciones de la energía y las CTA provinciales y regionales.
Impulsaremos, por actividad (o recurso) energética, la realización de
foros, encuentros, plenarios, etc. donde se debata la política de un
proyecto energético nacional integrado.
SOBRE LA CAPACITACION Y FORMACION DE CUADROS
Este congreso se propone reactivar el Centro de Estudios Energéticos y
Ambientales de la FeTERA. También aprobamos instrumentar un programa de
capacitación gremial, laboral y de política energética, articulando con
el Observatorio social y Jurídico de la CTA, las Universidades y el
MORENO.
Desarrollaremos el INSTITUTO DE INVESTIGACION Y ESTUDIOS ENERGETICOS DE
LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE LATINOAMERICA Y EL CARIBE (IEETALC)
impulsado por las organizaciones de la energía de Latinoamérica y el
Caribe.
SOBRE LA RECUPERACION DE LOS RECURSOS ENERGETICOS
Continuar la campaña por la nacionalización del petróleo y del gas en
todo el país. Plantear la necesidad de unificar políticas a nivel
nacional, sobre recursos naturales, medio ambiente, modelo productivo y
distribución de la riqueza.
Denunciar permanentemente que las empresas concesionarias de las áreas
hidrocarburíferas, continúan extrayendo recursos a simple declaración
jurada, sin que al día de hoy, el gobierno nacional, ni los
provinciales se hayan preocupado, por controlar la veracidad de estas
declaraciones.
Apoyamos y comprometemos nuestra difusión a la denuncia penal por
evasión impositiva, contra las empresas Pecom Energía S.A., Repsol YPF,
Shell Compañía Argentina de Petróleo y Esso Petrolera Argentina s.f. y
que extienden sus alcances a los funcionarios del Banco Central de la
República Argentina, de la Administración Federal de Ingresos Públicos
y a los legisladores integrantes de la Comisión de Fuga de Capitales de
la Cámara de Diputados de la Nación; y al recurso de amparo contra la
Ley de Reforma del Estado y los decretos desreguladores de la actividad
petrolera: 1055/89, que asegura la libre disponibilidad de los
hidrocarburos para las empresas privadas; 1212/89, que libera los
precios internos de los combustibles y los refiere a su cotización
internacional; 1589/89, que garantiza la libre disponibilidad de las
divisas obtenidas por la exportación petrolera. Ambas acciones llevadas
adelante por el Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional
Orientadora, MORENO.
Saludamos la próxima realización del IV Foro Latinoamericano y Caribeño
de Trabajadoras y Trabajadores de la Energía; que se llevará a cabo en
mayo de 2008, en Quito (Ecuador), donde se tiene previsto crear la
Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores de la
Energía.
SOBRE LOS DERECHOS GREMIALES Y LABORALES
Reclamamos enérgicamente al Gobierno Nacional, la personería gremial de
la FeTERA y de la CTA; que al día de hoy no cuentan con legalidad para
representar colectivamente a los trabajadores en abierta y reiterada
violación de los acuerdos 87 y 98 de la OIT. Aprobamos iniciar una
campaña en todo el país y en el exterior denunciando esta situación y
reclamando el pronto reconocimiento de nuestras organizaciones.
Nos sumamos activamente a la campaña contra el despido sin causa y por
la libre opción jubilatoria. Sobre este último tema, aprobamos la
realización de encuentros y plenarios con compañeros activos, en el
ámbito de la FeTERA, a fin de esclarecer sobre los contenidos de la
nueva normativa legal.
Reclamamos, en apoyo de la organización de los trabajadores:
- Inmunidad para los fundadores y delegados de las organizaciones
simplemente inscriptas.
- Reconocimiento de los representantes en el conflicto.
- Ejercicio irrestricto del derecho a huelga.
- Derecho al cobro de la cuota sindical por nómina por parte de las
organizaciones simplemente inscriptas.
- Participación de las organizaciones simplemente inscriptas en las
paritarias salariales y convencionales.
Destacamos que el tema Seguridad e Higiene en el trabajo, si bien es de
responsabilidad del empleador, los representantes de los trabajadores
tienen que formar parte de los comités de seguridad con poder de
decisión. La seguridad nunca debe ser considerada una variable de
ajuste en la ecuación económica.
SOBRE EL SALARIO MINIMO:
Según la ley, el salario mínimo debe ser la menor retribución que un
trabajador sin cargas de familia debe percibir por una jornada legal
que le permite cubrir el valor de los alimentos, vestimenta, vivienda,
cultura, entretenimiento y esparcimiento. Exigimos un salario mínimo
garantizado para todos los trabajadores y la eliminación de los
contratos de media jornada.
SOBRE EL SEGURO DE EMPLEO Y FORMACION
Proponemos reemplazar el actual Plan Jefas y Jefes por un verdadero
SEGURO DE EMPLEO Y FORMACION. La calificación de 'verdadero' remite
tanto a los valores que el mismo debe tener (debe fijarse en función de
que ningún hogar quede bajo la línea de pobreza), como a las
estrategias de planificación pública que debiera transformar la
disponibilidad de mano de obra financiada en un recurso que permita
resolver las necesidades sociales postergadas y contribuir a una Area
de Formación y Capacitación Laboral. Los beneficiarios de este plan
deben contar con obra social, aportes jubilatorios, vacaciones pagas y
salario familiar.
SOBRE LA ASIGNACION FAMILIAR POR HIJO
Sostenemos que no se seguir tolerando la inequidad que supone pagar un
salario familiar por hijo sólo a los trabajadores registrados.
Proponemos reemplazar el sistema actual por la vigencia de una
ASIGNACION UNIVERSAL POR HIJO para todos los hijos de trabajadores.
Exigimos acompañar esta asignación con la Generalización de la Ayuda
Escolar Anual que hoy solo perciben los trabajadores registrados.
SOBRE EL TRABAJO NO REGISTRADO
El Estado Nacional, y las provincias, mantienen miles de empleados no
registrados. Mientras a los fines estadísticos, el INDEC tabula a estos
trabajadores, como ocupados, los mismos no tienen reconocimiento de
derechos laborales y sociales. Exigimos el registro y reconocimiento
laboral de todos los trabajadores no registrados por el Estado.
SOBRE LAS LUCHAS LLEVADAS ADELANTE POR NUESTRAS ORGANZACIONES:
- Apoyamos y acompañamos la lucha de los compañeros de Agrupación
Enrique Mosconi, impulsando la causa penal 8568/99 que denuncia
defraudación en la venta de YPF.
- Apoyamos y acompañamos la Lucha de Luz y Fuerza Mar del Plata, por la
reincorporación de Gustavo Aranciaga, despedido sin causa; y por la
creación de puestos de trabajo genuino, en la empresa EDEA SA.
- Apoyamos la lucha de la Asociación Personal Jerárquico de Gas por la
paritaria salarial.
SOBRE LA REORGANIZACION DE LA ACTIVIDAD NUCLEAR
A continuación se brinda una síntesis de la propuesta de
“Reorganización de la Actividad Nuclear”, elaborada por la Asociación
de Profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la
Actividad Nuclear (APCNEAN) de todo el país, mediante la cual se
promueve la creación de un organismo superior dentro de la estructura
de gobierno, del cual dependan directamente las principales
instituciones públicas del área nuclear: CNEA, NASA y ARN”, y que,
además, “coordine el accionar de las empresas del sector, en las que el
Estado tiene alguna participación accionaria.
Introducción
La crisis energética mundial, que tiene una expresión muy acentuada en
nuestro país, ha obligado al Gobierno argentino a diseñar una política
energética menos dependiente de los combustibles fósiles y a volver a
poner en el centro de la escena a la actividad nuclear. Así, el 23 de
agosto de 2006, con la presencia del entonces Presidente de la Nación,
se lanzó el plan nuclear, destinado a la ”generación masiva de energía
nucleoeléctrica”, Los puntos clave de dicho Plan incluyen terminar de
construir la central nuclear Atucha II, extender la vida útil de la
central nuclear Embalse, encarar una cuarta central nuclear de potencia
y el reactor de diseño argentino CAREM, reactivar la planta de
producción de uranio enriquecido de Pilcaniyeu y reanudar la minería
del uranio.
Esta decisión gubernamental exige el funcionamiento pleno de todos los
organismos y empresas públicas del ámbito nuclear; sin embargo, no se
está avanzando con la celeridad que las necesidades del país imponen.
La finalización de Atucha II, está fijada para el 2010, pero
difícilmente se pueda cumplir con esa expectativa, porque nos
encontramos con un sector nuclear muy deteriorado por causa de las
políticas de postergación, vaciamiento, desarticulación y restricciones
presupuestarias con que fue castigado durante dos décadas.
Nuestra Asociación, la APCNEAN, que nuclea a la gran mayoría de los
profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad
Nuclear de todo el país, durante sus 42 años de existencia ha acopiado
las buenas y malas experiencias del sector nuclear y aprendido de los
errores propios y ajenos. Por ello, tiene la mejor perspectiva para
señalar los factores que obstaculizan el rápido y definitivo despegue
de la actividad. Desde esa posición y con el único interés de colaborar
para lograr una Argentina mejor para todos, ha elaborado un documento
que pondrá a disposición de las autoridades nacionales, en el que da a
conocer, cuáles son, a su criterio, las medidas necesarias que deberían
implementarse para destrabar el desarrollo de la actividad y alcanzar
las metas establecidas para este sector.
Recomendaciones
Desde la APCNEAN sostenemos que no basta con optimizar el desempeño de
cada uno de los organismos y cada una de las empresas que componen el
sector nuclear público, sino que es imprescindible replantear
totalmente la configuración de la estructura actual de dicho sector.
Las medidas que recomendamos aplicar están desarrolladas en 11 puntos
de dicho documento, pero la explicitada en primer lugar es fundamental
y condiciona prácticamente a casi todas las demás. Sintéticamente,
dicha propuesta consiste en “crear un organismo superior dentro de la
estructura de gobierno, del cual dependan directamente las principales
instituciones públicas del área nuclear: CNEA, NASA y ARN”, y que,
además, “coordine el accionar de las empresas del sector, en las que el
Estado tiene alguna participación accionaria, tales como:
Investigaciones Aplicadas (INVAP), Empresa Neuquina de Servicios de
Ingeniería (ENSI), Combustibles Nucleares Argentinos (CONUAR), Fábrica
de Aleaciones Especiales (FAESA), DIOXITEK S.A., etc.”.
Fundamentos
Nuestra convicción de que es precisamente la conformación actual del
sector nuclear público la malla en la que se quedan atascados muchos de
los esfuerzos que se realizan y la que lentifica el desarrollo de la
actividad está sustentada por la propia historia de la actividad
nuclear argentina, que se divide en una primera etapa (1950-1990) plena
de éxitos, en la cual el nivel científico y tecnológico que alcanzó le
dio a la Argentina un lugar de privilegio en el mundo: el de estar
entre las 10 únicas naciones que dominan el desarrollo completo del
ciclo de combustible nuclear; y una segunda etapa (1990-20 ¿06?) en la
que el sector nuclear fue relegado, vaciado, desmembrado y mantenido
prácticamente en un estado de agónico letargo.
El destacado desarrollo en el área nuclear que se logró en aquella
primera etapa, fue posible por una confluencia de factores, pero las
claves del éxito fueron básicamente dos de ellos: por un lado, el tema
se constituyó en una verdadera política de Estado, sostenida durante
sucesivos gobiernos y, por otro, el hecho que todas las actividades del
área estaban integradas por una única conducción que le daba coherencia
y solidez a los esfuerzos de los distintos sectores, evitando la
duplicación de proyectos y funciones y promoviendo la incorporación y
el desarrollo de recursos humanos cuya excelencia obtuvo reconocimiento
a nivel mundial.
Esas dos condiciones fundamentales para el desarrollo sostenido de la
actividad nuclear se perdieron de cuajo en los ’90, cuando el gobierno
nacional desmembró la CNEA y creó Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA)
-con el objetivo de privatizar las dos centrales nucleares productivas,
Atucha I y Embalse y la que aún se encuentra en construcción, Atucha
II- y el Ente Regulatorio Nuclear (ENREN), que más tarde pasó a
llamarse Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN)– con el argumento de de
independizar el organismo regulador de la actividad, para satisfacer
una exigencia internacional. Desde entonces la organización se mantiene
y los tres organismos, CNEA, NASA y ARN, si no divorciados entre si,
coexisten distantes y prácticamente incomunicados unos de otros.
Teniendo en cuenta los resultados antagónicos de estos dos modelos
contrapuestos del sector nuclear público, el de la actividad nuclear
integrada en la CNEA del pasado, plena de logros, y el del sector
nuclear diversificado, que aún sin haber alcanzado los objetivos que
motivaron su conformación en los ’90, persiste sin razón lógica que lo
justifique, creemos que es indispensable que se rediseñe la estructura
del sector con el objeto de dotarlo de la coherencia y unidad de acción
que tan necesarias le son.
Mar del Plata, 29 de marzo de 2008.
Información
Adicional
Tema: Situación
energética argentina
Región: América
Latina
País/es: Argentina
http://www.argenpress.info/nota.asp?num=054495&parte=0
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