La multinacional hispano argentina Repsol YPF SA
no
contesta a una carta notarial enviada al Consejo de Administración en
Madrid.
A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E
INTERNACIONAL
El pueblo guaraní de Itika Guasu, afectado desde
1997 por las operaciones petroleras - primero
Chevron, después Maxus y ahora Repsol YPF S.A.- obligados por la
actuación, que en nuestro
criterio es suceptible de ser interpretada de mala fe, por parte de la
empresa REPSOL YPF S.A.,
hacemos conocer lo siguiente:
REPSOL YPF S.A. no respeta las leyes nacionales e
internacionales porque opera en nuestro
territorio Itika Guasu sin considerar el cumplimiento de los derechos
indígenas, a pesar de que
los mismos son reconocidos por leyes nacionales y convenios
internacionales.
REPSOL YPF S.A. es responsable de las
consecuencias producto de su actuación ya que el
desconocimiento de nuestros derechos ha ocasionado que las actividades
de la empresa, tanto de
exploración como de explotación y transporte de gas, provoquen daños a
nuestro ambiente,
daños a nuestra cultura y daños a nuestra magra economía.
REPSOL YPF S.A. niega haber cometido daño alguno
y, sin embargo, nos propone en una
propuesta de acuerdo rechazada por la APG Itika Guasu que renunciemos a
nuestro derecho de
demandar la compensación y la indemnización justa, reconocidas por el
Convenio 169 de la OIT,
por la Declaración de los Derechos Indígenas de la ONU y por el derecho
internacional aplicable
en estos casos.
REPSOL YPF S.A. no tiene voluntad de respetar los
derechos indígenas, ya que desde el año
2003 venimos proponiendo a la empresa que actúe en el marco del derecho
y realice sus
operaciones en nuestro territorio en el marco de la Responsabilidad
Social Empresarial por ella
definida, así como de los principios de respeto al medio ambiente, el
reconocimiento a la Carta
Internacional de Derechos Humanos y del derecho internacional aplicable
y, hasta la fecha, sólo
hace publicidad con acciones de asistencialismo antes que de
Responsabilidad Social, no respeta
los derechos indígenas y más bien, con sus relacionadores comunitarios,
pretende dividirnos.
REPSOL YPF S.A. no demuestra buena fe, prueba de
ello, es que desde el 29 de octubre de 2007
esperamos que Don Luis Suárez de Lezo Mantilla, quien funge como
General Counsel ED Legal
Affairs & Secretary of the Board, Member of the Delegate Comittee,
Executive Director of
REPSOL YPF S.A., nos responda las preguntas de la Carta Notarial
presentada en Madrid donde
demandamos saber:
1. Nombre y datos de contacto de la persona que
represente con poderes suficientes a Repsol
YPF S.A. en la República de Bolivia.
2. Nombre de la persona en la estructura
jurídica y funcional de Repsol YPF S.A. con poderes
legales suficientes para atender las inversiones en la República de
Bolivia.
3. Nombre y datos de contacto de la persona que
tenga poder suficiente para la representación
legal (Asuntos Jurídicos) de Repsol YPF S.A. con relación a las
inversiones en la República de
Bolivia, sea ésta integrante de la estructura funcional de REPSOL YPF
S.A. o integrante de un
despacho jurídico con mandato de Repsol YPF S.A. para las cuestiones
relacionadas con las
inversiones en la República de Bolivia.
Han pasado más de tres meses sin que la empresa
responda; su silencio demuestra que su
actuación en su relación con la APG Itika Guasu no se corresponde con
los estándares de
negociación entre partes que deben estar basados en la buena fe.
Hasta la fecha la actitud demostrada en las
fallidas negociaciones pone en duda que ésta sea la
posición de partida de Repsol YPF S.A. y/o de sus presuntos
representantes legales.
Toda vez que como pueblo indígena estamos
amparados en la Carta Universal de Derechos
Humanos, en el Convenio 169 de la OIT y en la Declaración Universal de
los Derechos
Indígenas de la ONU, así como en el derecho internacional aplicable,
nos vemos obligados a
iniciar las acciones pertinentes para demandar la protección que
merecemos de parte del Estado
boliviano como de la propia comunidad internacional.
REPSOL YPF S.A. no respeta nuestros derechos y no
demuestra buena fe en sus relaciones con
la APG Ikita Guasu, por lo que merece la condena de su actuación tanto
de la sociedad civil
nacional e internacional, como de una actuación oportuna de las
autoridades bolivianas para
preservar y garantizar nuestros derechos.
Por la Asamblea del Pueblo Guaraní de Itika
Guasu
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