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Red
Ambiental Indígena
Norte América
El
comercio del carbono:
Capitalismo
del aire
Conflictos
con los conocimientos indígenas
El
canje del aire caliente – La privatización del cielo
“Las
modalidades y procedimientos relativos a las actividades que se
realicen al amparo del Mecanismo
de Desarrollo Limpio (MDL)
no respetan ni garantizan nuestro derecho a las tierras, territorios
ni la libre determinación.
Los proyectos del MDL
y los sumideros no contribuyen a la mitigación de los cambios
climáticos ni al desarrollo sustentable” - Párrafo,
Declaración Tiohtiá:ke, Indigenous Declaration, CMNUCC,
COP11/MOP1, Montreal, Canadá 2005
La
adopción de mecanismos que permiten la comercialización
de la contaminación por carbono, incluidos en el Mecanismo
de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kyoto, ha
convertido la amenaza potencial de los cambios climáticos en
una oportunidad de lucro. El comercio de carbono y de los gases con
efecto invernadero constituye una nueva forma de colonialismo:
el CO2lonialismo.
El
comercio del carbono permite que las corporaciones y los gobiernos
eviten tener que reducir las emisiones de gases con efecto
invernadero a través de la adquisición de créditos
de carbono. Dichos créditos pueden provenir, por una parte, de
proyectos de compensación de carbono—plantaciones de
árboles, por ejemplo—que se establecen supuestamente para
favorecer el “desarrollo” de los países pobres.
Muchos
Pueblos Indígenas rechazan la idea de que el comercio del
carbono detendrá la crisis climática. Esta crisis está
originada principalmente por la minería de combustibles
fósiles y el desprendimiento resultante de carbono en el mar,
el aire, el suelo y los seres vivos. Esta quema excesiva de
combustibles fósiles está debilitando la capacidad de
la Tierra para mantener un clima habitable.
Los
Gobiernos, las agencias de crédito de exportaciones, las
corporaciones y las instituciones financieras internacionales siguen
apoyando y financiando la exploración y extracción de
combustibles fósiles, así como otras actividades que
agravan el calentamiento global, (como la degradación y
destrucción masiva de los bosques) mientras que dedican unas
cantidades meramente simbólicas a la energía renovable.
Es especialmente preocupante el hecho de que, recientemente, el Banco
Mundial haya hecho caso omiso de la recomendación de su propio
Informe de Revisión de las Industrias Extractivas, en el cual
se concluye que el Banco Mundial debe retirar progresivamente el
financiamiento de la extracción de carbono, petróleo y
gas. Contrariamente, el Banco Mundial facilita estos falsos esquemas,
basados en el mercado y referentes a los cambios climáticos, a
través de su Fondo Prototipo de Carbono, el Fondo Biocarbono y
el Fondo de Carbono para el Desarrollo Comunitario, a la vez que
promueve, en una escala mucho mayor, la continuada exploración,
extracción y quema de combustibles fósiles, lo cual
provocará, inevitablemente, las mismas políticas
fallidas de siempre, y procedentes del Norte.
Muchos
Pueblos y organizaciones indígenas denuncian la dilación
continuada de la eliminación de la extracción de
combustibles fósiles, debida a la intención de las
corporaciones, los gobiernos y las Naciones Unidas de construir un
“mercado de carbono”, lo que incluye el comercio de “sumideros
de carbono”.
A
lo largo de la historia han podido verse varios intentos de convertir
la tierra, la comida, la mano de obra, los bosques, el agua, los
genes y las ideas en mercancías. El comercio del carbono sigue
así estos pasos de la historia, convirtiendo la capacidad de
la tierra para reciclar el carbono en un bien particular que puede
comprarse o venderse en el mercado mundial. Con este proceso de
creación de una nueva mercancía—el carbono—la
capacidad y habilidad de la tierra para sustentar un clima propicio
para la vida y para la sociedad humana se pone en las mismas manos
corporativas que están destruyendo el clima.
El
comercio del carbono no contribuirá a proteger el clima de la
Tierra. Constituye una solución falsa que enraíza y
magnifica de diversas maneras la desigualdad social.
-
Las
reducciones en los niveles de carbono supuestamente logradas a través
del MDL no son auténticas, puesto que se miden refiriéndose a unas
líneas de base hipotéticas que pueden manipularse para producir
créditos por reducciones imaginarias. El programa del MDL repetidamente
muestra la incapacidad de demostrar si estos proyectos a los que se
conceden los créditos hubiesen existido igualmente si no fuera por
dicho programa. De hecho, no cuenta con metodología alguna que pueda
demostrar que los proyectos son adicionales.
-
Usando
el MDL, se están sembrando plantaciones de madera, por ejemplo, bajo el
pretexto de estar contribuyendo al desarrollo sustentable. Estos
proyectos no son “limpios” ni “sustentables”, ni tampoco constituyen
ningún medio de “desarrollo.” Esto ocurre no sólo con los proyectos de
sumideros al amparo del MDL, sino con la mayor parte de los proyectos
del MDL (el comercio del carbono).
-
Los
sumideros son especialmente preocupantes. Al confundir el carbono fósil
con el carbono biológico, los sumideros vienen aportando unas
reducciones fantasmas que, en realidad, no combaten el problema de los
cambios climáticos.
SUMIDEROS
Por
qué resulta peligroso el planteamiento del Sumidero de
carbono:
Los
capitalistas corporativos están aprovechando la creciente
preocupación sobre los cambios climáticos para vender
proyectos que anteriormente provocaban controversia, como las grandes
plantaciones de monocultivo de árboles, la producción a
gran escala de biocombustibles y los árboles y cultivos
transgénicos, como si se trataran de “soluciones” al
calentamiento global. De esta manera, dichas “soluciones” pueden
venderse al público del Norte, como un medio para mantener su
estilo de vida de consumismo extremo, bajo la falsa premisa de que
están contribuyendo a la lucha contra el calentamiento global.
Muchos Pueblos Indígenas de distintas partes del mundo
denuncian la promoción de estas soluciones falsas al
calentamiento global.
La
triste realidad sobre estos proyectos es que contribuyen escasamente
a mitigar los cambios climáticos y, de hecho, producen un
impacto
ambiental y social tremendamente adverso.
Por
qué el enfoque técnico no puede salvar el clima:
-
El carbono
almacenado sobre la superficie de la tierra es distinto al carbono
almacenado en los combustibles fósiles. Al confundir
el carbono fósil con el carbono biológico, los sumideros vienen
aportando unas reducciones fantasmas que, en realidad, no combaten el
problema de los cambios climáticos.
-
Los
árboles solamente almacenan el carbono de manera temporal (ya que, por
ejemplo, los árboles se descomponen, se queman, mueren por
infestaciones de insectos, las plantas de semilleros se arrancan..., lo
que refuta los argumentos a favor del establecimiento de plantaciones
en las tierras en disputa). Esto NO es una solución permanente.
-
Si suponemos
que una molécula de carbono que se desprende de un combustible fósil
permanecerá activa como agente de cambios climáticos en la atmósfera
durante aproximadamente 100 años, entonces, el carbono almacenado en el
árbol debería permanecer también almacenado durante al menos 100 años,
para así ‘compensar’
esta
emisión
adicional. Sin embargo, las plantaciones de árboles de crecimiento
rápido, como el eucalipto, se talan después de haber transcurrido tan
sólo de 8 a 15 años.
El
comercio del carbono y los sumideros implican con frecuencia la
manipulación genética de plantas y árboles.
Estas plantas y árboles transgénicos podrían
devastar los ecosistemas forestales y las cosechas agrícolas
convencionales debido a la contaminación de los árboles
y cosechas originales a través del polen o de las semillas que
se han modificado genéticamente con el fin de matar insectos,
resistir los herbicidas tóxicos o cualquier otro rasgo
destructivo provocado por esta modificación.
Los
pueblos de distintas partes del mundo deben tomar conciencia de esta
mercantilización y privatización, y deben participar
activamente para asegurar la protección del clima de la
Tierra.
Para
más información: Red Ambiental Indígena, PO Box
485, Bemidji, MN 56619 EE.UU. – Tel: 1+218-751-4967, E-mail:
ien@igc.org ó ienenergy@igc.org
Web:
www.ienearth.org
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