|
PETRÓLEO:
Nueva frontera
atlántica desafía a ecologistas
Mario
Osava
RÍO DE JANEIRO, nov
(IPS) - El hallazgo de un enorme yacimiento de hidrocarburos a 250 kilómetros
de la
costa sudoriental de Brasil no altera el mercado mundial actual, pero
sí el
panorama futuro, pues abre una nueva frontera petrolera en el océano
Atlántico
Sur y desalienta la búsqueda de energías limpias.
El gobierno
brasileño y la empresa estatal Petrobras anunciaron el 8 de este mes la
existencia de entre 5.000 y 8.000 millones de barriles (de 159 litros) de
petróleo
y gas en un bloque del campo Tupí, en la cuenca de Santos, elevando las
reservas nacionales que eran de 13.800 millones de barriles.
Se trata del mayor
yacimiento descubierto en el país, y el más grande del mundo en aguas
profundas.
Lo más prometedor
del hallazgo es que hace parte de un conjunto --formado por las cuencas
marítimas de Santos, Campos y Espíritu Santo-- de una extensión de 800
por 200
kilómetros,
donde Brasil ya extrae casi la totalidad de su petróleo y del que se
sabía que
contenía mucho más bajo una capa de sal.
En toda esa área
hay "como mínimo 50.000 millones de barriles en una estimación
conservadora", según Marcio Mello, que durante 26 años fue investigador
del centro tecnológico de Petrobras y hoy es socio de la empresa
consultora HRT
Petroleum, además de presidir la Asociación Brasileña
de Geólogos del Petróleo.
El gobierno habla
de 70.000 millones de barriles en las tres cuencas y hay quienes
arriesgan la
estimación de más de 100.000 millones. Brasil se acercaría así a las
reservas
de grandes exportadores como Kuwait y Venezuela, aunque muy lejos de
Arabia
Saudita.
Del otro lado del
mar, en las costas de Angola, Congo y Namibia, también hay una cantidad
similar
de petróleo, ya que la formación geológica es la misma, pues tiene
origen en la
"apertura del océano Atlántico" que separó los continentes en la
prehistoria, sostuvo Mello a IPS, agregando que estudia el asunto "hace
10
años".
Hay una
equivalencia entre las reservas de la brasileña cuenca de Campos y
Angola,
ambos con cerca de 9.000 millones de barriles, y esa correspondencia se
reiteraría entre Namibia y la cuenca de Santos, observó el experto.
Pero en África aún
no se ha perforado la capa de sal bajo la cual se encuentran esas
riquezas. En
Brasil, Petrobras hizo su primer pozo en Tupí el año pasado, y comprobó
los
indicios de existencia de petróleo cuya estimación, aún imprecisa,
alcanzó con
la segunda perforación concluida en julio.
Petrobras encontró
el yacimiento a 6.000
metros bajo la superficie, de los cuales 2.000 metros
son de
agua y otro tanto de sal, además de rocas y arena, lo que dificultó la
exploración y encarecerá la extracción, sin contar los costos del
transporte
desde alta mar.
Fueron esos altos
costos los que demoraron la búsqueda, pese a la vieja certidumbre de
los
geólogos sobre la existencia de grandes reservas bajo la capa de sal.
La cuenca de
Campos, cerca de Río de Janeiro, es la más productiva actualmente
porque mucho
petróleo "atravesó la capa de sal" que es allí más permeable que en
las otras cuencas, explicó a IPS el geólogo Giuseppe Bacóccoli, que
trabajó 32
años en el área de exploración de Petrobras, hasta 1997.
Por esa razón debe
haber menos hidrocarburos bajo la sal de Campos, al contrario de Santos
y
Espíritu Santo, acotó el ahora investigador de la Coordinación
de
Posgrado en Ingeniería de la Universidad Federal
de Río de Janeiro. Las tres
cuencas "son hermanas, pero con características distintas", observó.
El petróleo y el
gas son generados por el tipo de roca que está bajo el sal, la llamada
Formación Laguna Fea, compartida con África, explicó Mello.
Muchos no creían
que hubiera tales yacimientos, pues argüían que bajo tantos kilómetros
de
sedimento la temperatura superaría los 200 grados y "destruiría todo,
los
hidrocarburos y los equipos", pero la sal "es excelente conductora,
disipa el calor, bajándolo a un máximo de 100 grados", argumentó.
La comprobación de
las reservas en Tupí estimulará las inversiones también en las cuencas
africanas "poco exploradas por las condiciones políticas", vaticinó
Mello, lamentando que Petrobras no haya aceptado la concesión de todas
las
aguas profundas que Angola le ofrecía en 1990, ahora ocupadas por
empresas transnacionales
de países ricos.
Hay otras áreas
marítimas prometedoras, como el sur del Golfo de México y el litoral de
Venezuela, pero todas esas nuevas fronteras no alterarán mucho el
mercado
petrolero mundial, evaluó Mello. El alza de precios del sector se debe
a la
brecha entre los hallazgos y el inicio de la producción, explicó.
Tupí, por ejemplo,
necesitará cerca de ocho años para alcanzar una producción plena y
todas sus
reservas sólo atenderían el actual consumo mundial por tres meses.
Descubrir
otros yacimientos en su cuenca insumirá grandes inversiones, tiempo y
muchas
perforaciones dispersas en un área equivalente a cuatro territorios de
Suiza.
Todo ello, sumado
al aumento del consumo interno, impedirá que Brasil se convierta en
gran
exportador.
Bacóccoli teme que
se reduzcan las inversiones, por una tendencia a estatizar estimulada
por el
hallazgo de Tupí. El gobierno suspendió una subasta de concesiones de
nuevos
bloques en la cuenca de Santos, alegando la necesidad de revisar sus
condiciones
ante la nueva realidad.
Mientras, para los
ambientalistas aparece "un nuevo desafío", porque el súbito aumento
de las reservas petroleras tiende a debilitar el apoyo a las fuentes
renovables
y limpias, evaluó Délcio Rodrigues, experto en energía de la
organización no
gubernamental Vitae Civilis, muy activa en cuestiones de cambio
climático.
La mayoría de los
científicos ven en la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas y
carbón)
una de las principales causas del cambio climático.
Es muy prematuro
identificar los efectos que tendría esta nueva frontera atlántica
petrolera en
las negociaciones internacionales para afrontar el cambio climático,
pero en
Brasil es "preocupante, porque cambia las perspectivas", dijo
Rodrigues a IPS.
Este país desarrolló
el alcohol carburante vegetal y otras fuentes energéticas no fósiles a
causa de
las crisis del petróleo de los años 1970, por carecer de reservas y
debido a
los altos precios internacionales de los hidrocarburos,
recordó.(FIN/2007)
http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=86603
Resumen de noticias
diarias sobre la
Comunidad Andina en:
http://www.comunidadandina.org/prensa/noticias/noticias.htm
|