MAIPPA
Articulación por un movimiento de afectados
por la industria petrolera
en países amazónicos
ARGENTINA - No sólo de gas... Imprimir E-Mail
lunes, 25 de febrero de 2008
pagina 12 - argentina

No sólo de gas...

La propuesta de la Argentina no logró convencer a los brasileños. Como había anticipado Gabrielli, Lula no aceptó desprenderse de una porción –-incluso menor– del gas boliviano. Sí accedió a volver a tratar el tema en una nueva negociación y a cortísimo plazo. Entonces se decidió crear el Grupo Coordinador de ministros de Energía. Su primera reunión será dentro de diez días, en La Paz. Antes de que terminara la cumbre, los brasileños ofrecieron ayudar a la Argentina con suministros excepcionales de energía eléctrica. La oferta consiste en auxiliar al sistema energético argentino con la exportación de 200 megavatios por hora. Antes de regresar a su país, los funcionarios brasileños insistieron con esa alternativa en un diálogo con periodistas en la zona militar del Aeroparque. “Es un mecanismo de solidaridad energética”, dijo el asesor Marco Aurelio García. “Brasil ofrece 200 megavatios por hora”, ratificó el ministro Lobao.
Para el Gobierno, el resultado de la cumbre no asombró mucho. Tras las declaraciones de Gabrielli, eran pocos los que esperaban que Lula reviera esa posición. A la hora de hacer el balance, los negociadores argentinos trataron de encontrar el aspecto positivo. “Lo que arreglamos nos sirve. Pudimos poner el tema en una discusión política a nivel de gobiernos. Preferimos discutir con Lula y no con Petrobras”, evaluaron desde el área de Planificación. Era una satisfacción algo módica ante el panorama que se presenta para los próximos meses. El crecimiento de la demanda energética más la segura falta de gas en el invierno obligarán a comprar fuel oil, gas líquido y probablemente a aceptar la ayuda de Brasil de 200 megavatios por hora. Especialistas en temas energéticos reconocieron que ese auxilio eléctrico podría ser muy útil, aunque resultará bastante más caro que el gas boliviano (ver nota aparte).
Aunque el acuerdo con Bolivia era por 7,7 millones de metros cúbicos diarios, la Argentina está recibiendo un flujo de 3 millones. Como reconoció el propio Evo, la producción de su país ya no alcanza para cubrir el consumo interno más la demanda de los socios mayores del Mercosur. La producción boliviana ronda los 40 millones de metros cúbicos diarios. Para los gobiernos de Argentina y Brasil, el cuello de botella es producto del crecimiento de ambas naciones. Un problema generado por la mejora de la situación económica en los países emergentes. El propio Lula se ocupó de destacar este dilema del desarrollo. “Las economías de todos los países están creciendo. La economía de Argentina a 8 por ciento, la de Brasil al 5 por ciento, la de Bolivia creciendo a 4 ó 5 por ciento. Todos vamos a precisar de más energía”, dijo antes de subirse al avión.
Las consecuencias naturales de la mejora económica obligarán a invertir para incrementar la oferta energética. Quizá allí esté la diferencia entre Brasil y la Argentina (y eso explique por qué la cuota del gas boliviano es intocable en el primer caso). Lula tiene a Petrobras, empresa estatal, que está invirtiendo mucho dinero en los yacimientos de gas bolivianos. No hay comparación con las inversiones argentinas en ese país, casi inexistentes.
–¿La presidenta de la Argentina aceptó bien esta propuesta? –le preguntaron a Lula en el aeroparque.
–Necesitamos tener conciencia de que la energía no se produce sólo con gas –fue su respuesta.
© 2000-2008 www.pagina12.
com.ar
 
  MAIPPA, Articulación por un movimiento de afectados por la industria petrolera en países amazónicos