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Domingo 07 de Marzo de 2010 16:00 |
viernes 5 de marzo de 2010
Petróleo y gas en el Chaco: Nueva amenaza para pueblos originarios,
campesinos y bosques nativos
Diego Pérez Roig (OBSERVATORIO PETROLERO SUR)
Hace exactamente un mes publicamos un informe sobre las motivaciones y
los riesgos que conllevan las labores de exploración de hidrocarburos
-y eventual explotación- que se pondrán en marcha en la provincia de
Entre Ríos. Precisamente, el mismo día en que se firmaron esos
contratos, la multinacional española Repsol-YPF también cerró acuerdos
con Formosa y Chaco.
Si bien muchas de las circunstancias que enmarcan la iniciativa son
similares, en el caso chaqueño se conjugan factores adicionales
-agravantes, diríamos-, que dificultan aún más la proyección
sustentable de la extracción y explotación de hidrocarburos.
1. El plan exploratorio oficial
El primer paso para la exploración, y posterior explotación, de
hidrocarburos en territorio chaqueño tuvo lugar a fines de julio de
2008. En un acto encabezado por el gobernador Jorge Capitanich -que
contó con la presencia del vicepresidente ejecutivo de YPF, Sebastián
Eskenazi- se hizo público el decreto 1884/08, que autoriza “al
Ministerio de Infraestructura, Obras, Servicios Públicos y Medio
Ambiente a otorgar permisos de exploración y concesiones de
explotación, almacenaje y transporte, de hidrocarburos existentes en el
territorio provincial”(1).
En aquella ocasión Capitanich aseguró que la iniciativa marcaba las
amplias expectativas de la provincia de hallar yacimientos de
hidrocarburos líquidos y gaseosos. Lo que se buscaba, a fin de cuentas,
era establecer los mecanismos de oferta, condiciones y áreas de
exploración y pago de regalías(2).
En octubre del mismo año el decreto fue cuestionado por diputados de
Alianza Frente de Todos, quienes exhortaron al Ejecutivo Provincial a
abstenerse de realizar servicios de exploración y explotación sin dar
cumplimiento a lo establecido constitucionalmente. A tales efectos
mencionaban el artículo 41 de la Constitución Provincial, que prevé que
la provincia autorice o lleve adelante actividades de exploración y
explotación de hidrocarburos, “previa ley aprobada por los dos tercios
de la totalidad de los miembros de la Legislatura”(3).
Sin embargo, y más allá de las formalidades, no hubo cuestionamientos
de fondo al proyecto. De hecho, uno de los diputados en cuestión,
Marcelo Castelán, sostuvo que estaban de acuerdo en que la provincia
del Chaco se lanzara a la búsqueda de interesados en explorar
hidrocarburos en suelo provincial. Y finalizó, “si hay petróleo, debe
ser una fiesta para todos los chaqueños”(4).
Finalmente, el 29 de diciembre de 2008, la Cámara de Diputados
provincial dio nuevo impulso a la iniciativa oficial. Sancionó el
cambio de estatuto de la empresa provincial de energía (S.E.CH.E.E.P.),
permitiendo su asociación con capitales privados. Y la ley Nº 6278/08
estableció al Ministerio de Infraestructura, Obras, Servicios Públicos
y Medio Ambiente como órgano de aplicación, autorizó la forma de
concesión por concurso y ratificó el decreto 1884/08(5).
Mecanismo de asignación y acuerdos
El mecanismo de asignación de áreas ha sido uno de los puntos más
“novedosos” del actual plan exploratorio. De acuerdo a lo difundido
oficialmente(6), el territorio provincial fue subdividido en doce áreas
de exploración –denominadas Chaco 1, 2, 3, etc.-, tomando como
referencia los bloques que en su momento conformaban el denominado Plan
Argentina, con posibilidad de modificación de acuerdo a las propuestas
recibidas. Posteriormente, “los potenciales interesados (deberían)
realizar una oferta de asociación al Ministerio de Infraestructura,
Obras, Servicios Públicos y Medio Ambiente para explorar y
eventualmente explotar hidrocarburos”(7). Si la propuesta resultara
satisfactoria, la provincia firmaría un acuerdo con el interesado, que
luego sería “ampliamente difundido” para ser mejorado por terceros.
El 30 de enero de 2009 el gobernador Jorge Capitanich suscribió
contratos para la exploración y eventual explotación de hidrocarburos
en el Chaco con los representantes de YPF y Unitec Energy S.A. “Esta
contratación se (enmarcó) en dos iniciativas del Poder Ejecutivo que
(estuvieron) fuertemente ligadas a la actividad energética e
hidrocarburífera. La primera fue la ampliación por ley de la razón
social de Servicios Energéticos del Chaco Empresa del Estado Provincial
(S.E.CH.E.E.P.), que (permitiría la incursión de la empresa) en la
actividad petrolífera; la explotación de gas y la comercialización de
combustibles. La segunda (fue) la modificación de la Ley de
Hidrocarburos (Nº 6.278/08), que permitió descentralizar la exploración
y la explotación de estos recursos”(8).
Los contratos firmados correspondieron a seis de las doce áreas en las
que se había loteado la provincia. En los hechos, la “amplia difusión”
aludida se restringió a la publicación de los acuerdos arribados en el
Boletín Oficial del 9 de febrero de 2009:
- Áreas CH B1 (9.600km²), CH B3 (7.150km²) y CH B4 (7.040km²), en el
sur/sureste de la provincia: acuerdos firmados por la Provincia del
Chaco, S.E.CH.E.E.P. y Unitec Energy, consistentes en la conformación
de una UTE entre las dos empresas, que tendrían el 5% y el 95% de
participación en la exploración, manteniendo los porcentuales en una
eventual explotación.
- Área Santa Sylvina, CH B2 (10.000km²), en el sur/sudoeste de la
provincia: acuerdo firmado por la Provincia del Chaco, S.E.CH.E.E.P.,
YPF S.A. y Unitec Energy S.A., consistente en la conformación de una
UTE entre las tres empresas, que tendrían el 10%, 45% y 45%
respectivamente de participación en la exploración, manteniendo los
porcentuales en una eventual explotación. Este bloque agrupa las áreas
originalmente denominadas Chaco 9, Chaco 11 y Chaco 12, que son las que
registran antecedentes de exploración.
Proyecto de ley Nº 943/09
En mayo de 2009 el Gobernador Jorge Capitanich envió a la Cámara de
Diputados provincial el proyecto de ley Nº 943/09, con el propósito de
ratificar los acuerdos firmados en enero entre el Gobierno de Chaco,
YPF S.A., S.E.CH.E.E.P. y Unitec Energy S.A. Luego de dos sesiones
extraordinarias realizadas en diciembre, el proyecto fue remitido a la
Comisión de Legislación General, que volverá a tratarlo durante este
mes. A propósito de esta iniciativa, el legislador del Frente Grande,
Fabricio Bolatti, sostuvo que es importante “avanzar en lo que sería un
escenario futuro respecto a si se encuentra el hidrocarburo, ya que
tendremos la explotación en manos de empresas privadas, cuando lo mejor
sería que el pueblo del Chaco sea el beneficiado”(9).
El 9 de febrero Capitanich rubricó un nuevo acuerdo con el
vicepresidente ejecutivo de YPF S.A., Sebastián Eskenazi. Durante la
reunión el mandatario remarcó: “este convenio que acabamos de firmar
entre S.E.CH.E.E.P. e YPF para la explotación de áreas que no fueron
adjudicadas por no tener oferta, contribuye a la identificación de las
potencialidades. Por eso, constituye un avance cualitativo de la cuenca
hidrocarburífera de (la) provincia”(10). Es decir que todo el
territorio provincial que no hubiese sido comprendido por los acuerdos
de enero de 2009 -que el proyecto de ley Nº 943/09 busca ratificar-, es
pasible de exploración y explotación hidrocarburífera.
Los reparos a la ley generaron desgajamientos en el bloque oficialista.
Inocencia Charole es la primera diputada provincial de origen toba,
formó parte de la lista Frente Chaco Merece Más -que acompañó la
candidatura de Jorge Capitanich-, pero sin embargo anunció que votará
en contra de la ley de hidrocarburos. Argumentó que el proyecto no
tiene un procedimiento transparente, quedando muchos interrogantes sin
contestar: “¿Qué pasa con las ganancias?, ¿Cuál es el porcentaje que
queda a los chaqueños?, ¿Qué pasa con los territorios que tienen
petróleo donde están las reservas indígenas?, ¿En qué y cuánto se
beneficia nuestro pueblo? ¿O sólo nos utilizarán en mano de obra
barata?”(11).
2. Expansión de la frontera hidrocarburífera y economía chaqueña
La provincia de Chaco se encuentra inmersa en un proceso de selección y
oferta de áreas secundarias para la exploración hidrocarburífera que
abarca numerosas provincias desde hace aproximadamente tres años(12).
En efecto, a partir de la promulgación del decreto 546/03 y la sanción
de la ley corta 26.197/06, ambas bajo la presidencia de Néstor
Kirchner, muchas provincias encararon el dominio de sus recursos y se
lanzaron en una agresiva campaña a licitar zonas de exploración y
explotación(13). Actualizaron sus legislaciones internas y otorgaron
exenciones impositivas para atraer al capital privado, convirtiéndose
en las nuevas interlocutoras de la industria petrolera. Así, motivadas
por el alza en el precio de barril de crudo y la caída del horizonte de
reservas del país, vieron en el petróleo una nueva fuente de ingresos
frente a los crecientes déficits fiscales.
Como trascendió en diversos medios de prensa, en la reunión de
noviembre del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal en el Palacio
de Hacienda, “los ministros de Economía provinciales plantearon
desesperados reclamos de fondos a la administración nacional. En varios
casos, apelarán a adelantos de coparticipación o al Programa de
Asistencia Financiera (PAF) para pagar salarios de este año”(14).
Finalmente, veinte administraciones cerraron el 2009 con números rojos,
y solamente cuatro distritos lograron superávit financiero. La
situación, que no ocurría desde la crisis de 2001/2002 2001/2002,
revierte lo registrado hace apenas tres años, cuando precisamente
veinte provincias exhibían resultados positivos(15).
De acuerdo al Informe de Provincias(16) de la consultora Delphos
Investment, la relación Resultado fiscal 2009 (estimado) / PBG
provincial, habría colocado a Chaco en la quinta peor posición, detrás
de Santa Cruz, Tierra del Fuego, Catamarca y Jujuy. Ante los crecientes
déficits y la falta de financiamiento, “algunas provincias comenzaron a
indagar alternativas financieras para pagar deudas con proveedores con
bonos (…) Luego de que la Nación girara fondos a Corrientes y Córdoba,
los distritos más comprometidos son Chaco y Formosa”(17).
En 2009 la provincia se debatió entre la más grave sequía de los
últimos cuarenta años -que afectó particularmente las localidades de
Juan José Castelli, Quitilipi, Sáenz Peña, al noroeste- y las
inundaciones sobre la margen del río Paraná -localidades de Isla del
Cerrito, Colonia Benítez, Barranqueras, Puerto Vilelas y
Antaqueras(18). En octubre la Federación Chaqueña de Asociaciones
Rurales estimó que las pérdidas de ganado podrían alcanzar las 230.000
cabezas(19). Respecto a la agricultura, el desalentador panorama haría
centrar todas las esperanzas en la soja, para la cual se dedicarían
alrededor de 800.000 hectáreas, acentuando la tendencia al
monocultivo(20). Finalmente, el 20 de enero el gobernador decretó la
emergencia agropecuaria(21).
Más allá de la influencia que esta coyuntura particular pudiera haber
ejercido sobre las cuentas públicas, existe un movimiento que es
general y pronunciado: Chaco no escapa a las recurrentes caídas del
superávit que el conjunto de las provincias vienen experimentando desde
el segundo trimestre de 2004, y que en 2009 culminó con preocupantes
déficits(22).
La situación se explica a partir de dos fenómenos fiscales
concomitantes. “Cada año el porcentaje de fondos transferidos
automáticamente a las provincias va disminuyendo y ganan terreno los
giros discrecionales, no regulados por ley alguna. En el 2009, los
fondos coparticipados a las jurisdicciones alcanzarían el 24% de la
Recaudación total del Gobierno Nacional, diez puntos por debajo de lo
establecido por ley. Incorporando las transferencias discrecionales y
la coparticipación del 30% de las retenciones a la soja, el porcentaje
sería levemente superior al 29%. La caída progresiva en las
transferencias automáticas se debe al cambio en los últimos años de la
estructura de ingresos de la Nación (por ejemplo, retenciones a las
exportaciones e “impuesto al cheque”) y la no adecuación de la
legislación (…) La situación fiscal de las provincias es insostenible y
además la distribución primaria está muy alejada (y apartándose cada
vez más con el correr de los años) de lo dictado por la (Ley de
Coparticipación Federal) Nº 23.548(23)”.
Por otro lado, en un reciente informe, la consultora Economía &
Regiones señala el progresivo aumento del gasto público en las
veintitrés provincias y la Ciudad de Buenos Aires desde el año 2003.
“En relación a 2008, el incremento del gasto público alcanzaría al
19,3%, unos $27.900 millones adicionales, (por lo que) habría alcanzado
a $173.131 millones, equivalente al 14,8% del PIB nacional, la mayor
participación de los últimos diez años”(24). La región del NEA, que
Chaco integra junto a Corrientes, Formosa y Misiones, es una de las que
menos contribuye al gasto consolidado provincial con un 9%. No
obstante, es una de las más castigadas por las reformas neoliberales de
la primera mitad de la década del 90’, que transfirieron la provisión
de salud y educación de la órbita Nacional hacia las provincias; en el
NEA el 70% de las erogaciones provinciales se destina a tales efectos.
El informe también señala al NEA como la región que mayor proporción
del gasto destina al pago de servicios de deuda, con un 3%. En el caso
particular del Chaco, el propio gobernador señaló que sobre las cuentas
públicas pesa una abultada deuda de $5.000 millones, que demanda pagos
anuales de unos $600 millones por capital e intereses(25).
Debemos destacar, además, que el proceso de reformas administrativas
que afectó las capacidades recaudatorias y la situación fiscal de las
provincias, se enmarca en una reconfiguración general del papel de
Argentina como proveedora de materias primas para los grandes centros
de consumo a nivel mundial. Las ruinosas consecuencias que este “nuevo”
modelo ocasionó a muchas economías regionales –modelo que en realidad
tiene bastante de viejo, ya que en numerosos aspectos retrotrajo al
país al siglo XIX-, se cuentan hoy en pobres, indigentes y desnutridos.
Dicho esto, en nada debería sorprender que Chaco busque en las regalías
hidrocarburíferas un salvavidas que alivie su comprometida situación
económica y social.
3. Antecedentes
La provincia de Chaco cuenta con escasos antecedentes de exploración
hidrocarburífera. De acuerdo a un trabajo de la Comisión de Exploración
y Desarrollo de Hidrocarburos del Instituto Argentino del Petróleo y
del Gas (IAPG)(26), entre 1933 y 2007 se efectuaron 38 pozos
exploratorios en la Cuenca Chacoparanaense, de los cuales tan sólo seis
tuvieron lugar en Chaco(27):
-Año: 1942 / Empresa: YPF / Lugar: Charata / Profundidad del pozo: 1716
m.
-Año: 1950 / Empresa: YPF / Lugar: Las Breñas / Profundidad del pozo:
2058 m.
-Año: 1965 / Empresa: YPF / Lugar: Las Breñas Oriental / Profundidad
del pozo: 2887 m.
-Año: 1966 / Empresa: YPF / Lugar: Las Breñas / Profundidad del pozo:
1814 m.
-Año: 1969 / Empresa: YPF / Lugar: Gancedo / Profundidad del pozo: 2558
m.
-Año: 1991 / Empresa: Pluspetrol / Lugar: Pampa Bandera / Profundidad
del pozo: 3972 m.
Luego del loteo efectuado por el gobierno provincial, los pozos han
quedado comprendidos en las áreas Chaco 11 (Charata y Las Breñas),
Chaco 9 (Gancedo), y Chaco 4 (Pampa Bandera).
Proyecto Sur Chaco denunció recientemente la existencia de un pozo
petrolífero cerca de Pampa Verde, que ya estaría señalizado y listo
para explotar. En 1991 habrían encontrado gas, y según se comenta, esa
temporada los dueños del campo recibieron un jugoso subsidio por no
poder sembrar. Según la investigación: “Antes de que se realice la
exploración habrían sido visitados por personas de origen
estadounidense las cuales, a través de un traductor, les ofrecieron un
millón de dólares para comprar una fracción del campo en la que
posteriormente se realizaría el pozo. (…) El lugar fue visitado hace 9
meses por un ingeniero que decía pertenecer al gobierno provincial,
visita que fue repetida hace 3 meses. A 4 o 5 kilómetros unos lugareños
declararon que el agua de pozo que extraen ya no la consumen porque a
veces sale con olor como a ‘kerosene’. Podría ser otra prueba de que
existe un yacimiento en esa zona”(28). Y un indicio de los “cuidados
ambientales” que tomarán.
4. “Pampeanización” y desmonte
El avance sobre El Impenetrable
El territorio de la provincia del Chaco se encuentra comprendido dentro
de la cuenca sedimentaria Chacoparanaense (o Noreste), y dividido entre
dos ecorregiones: el “Chaco seco” al noroeste, y el “Chaco húmedo” al
sudeste. De acuerdo al Primer Inventario Nacional de Bosques
Nativos(29), Chaco forma parte de la región fitogeográfica Parque
Chaqueño –que comparte con Formosa, Santiago del Estero, y partes de
Santa Fe, San Luis, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San
Juan, Córdoba y Corrientes.
Si bien la explotación forestal se remonta a la época colonial, recién
a mediados del siglo XIX adquirió un carácter mercantil. “Hacia 1860 un
nuevo escenario se ofrecía en el panorama mundial y las vastas llanuras
argentinas encontraron su ubicación dentro del esquema de división
internacional del trabajo característico de la época. La propagación de
los establecimientos ganaderos significó la incorporación de los
molinos de viento, los abrevaderos metálicos e instaló la práctica del
alambrado, inexistente hasta (el momento) y fue entonces necesario el
uso de enormes cantidades de postes y varillas de madera dura. Miles de
kilómetros de vía férrea se asentaron sobre durmientes de quebracho y
el consumo de leña y carbón como combustible industrial y doméstico se
incrementó exponencialmente. Todo ello a expensas de la madera del
bosque chaqueño (…) En esta misma época los capitales extranjeros
invertían comprando tierras en nuestro país, ya sea para ganadería y
agricultura como para explotación forestal y en este último caso la
tala de árboles, especialmente el quebracho colorado y el ñandubay, fue
indiscriminada”(30).
Se estima que entre 1888 y 1943, la extensión del área cultivada pasó
de 2.460.000 a 27.300.000 de hectáreas. “La expansión de la frontera
agropecuaria se hizo a expensas del bosque, se expandieron el cultivo
del algodón en el Chaco y las plantaciones de tabaco en Salta y Jujuy,
todo ello en áreas desmontadas”(31).
En la década de 1970 comenzó la “cerealización” de la pampa húmeda, y
con ella, un nuevo proceso de presión sobre los bosques de la región
chaqueña, que dieron cobijo a las explotaciones ganaderas que fueron
empujadas hacia zonas marginales. Los investigadores Walter A. Pengue
(UBA) y Jorge H. Morello (CONICET) señalan que “este proceso de
ganaderización ha sido menos drástico en la forma de producir el
desmonte que los que le siguieron, de agriculturización y
pampeanización, ya que la sombra para la rumiación y ventilación de los
animales en verano, demandaban la conservación de franjas entre las
fajas de pastizales implantados y la conservación de isletas de monte
eran prácticas generalizadas”(32).
En efecto, la expansión territorial de la agricultura argentina
–fundamentalmente de la mano de la soja a partir de la década de 1990-
no se limita en la actualidad a la ecorregión pampeana, sino que ha
penetrado en otras como la chaqueña, “de una manera y a una velocidad
inédita transformando paisajes y estructuras urbanas de una manera
irreversible. La ‘pampeanización’ como proceso de importación del
modelo pampeano sobre ecorregiones como el Chaco, que tienen otras
funciones productivas y otras características ecológicas y
sociodemográficas muy diferentes, es un cambio productivo insostenible
que sólo puede producirse de la mano de la incorporación de nuevas
tecnologías, formas de manejo, capital y demanda externa que sólo se
sostiene por el precio de la materia prima, implantado sobre muchas
áreas que previamente eran ricas en biodiversidad”(33).
En la actualidad, y de acuerdo al informe de la Secretaría de Ambiente
y Desarrollo Sustentable de la Nación, los principales problemas de la
región convergen en torno a:
-“Un aumento de las áreas agrícolas de medianas y grandes empresas,
cuya tecnología resulta incompatible con el bosque nativo;
-La degradación de los bosques y suelos en las áreas más secas del
chaco semirárido con sistemas ganaderos extensivos;
-Aumento de la salinización de los suelos por malas prácticas agrícolas
y de riego, sobre todo en los límites entre el chaco semirárido y el
húmedo;
-El aumento de la colmatación en esteros, bañados y lagunas por erosión
hídrica y el incremento de las inundaciones en áreas de relieve más
bajas, debidos al sobrepastoreo y sobre todo a las malas prácticas
agrícolas, en especial en la subregión húmeda;
-El aumento de la contaminación por uso y abuso de agroquímicos en
áreas agrícolas (soja, algodón, arroz, etc.) con expansión de sus
efectos por vía hídrica a ambientes circundantes”(34).
Diversas estimaciones apuntan la pérdida de más de 2.500.000 de
hectáreas de bosques nativos a nivel nacional en los últimos diez años,
siendo el Parque Chaqueño la región más depredada: “allí se produce
cerca del 70% de la deforestación anual de todo el país, y su región
semiárida se encuentra al borde de la pérdida total de sus masas
boscosas”(35).
A los efectos de cumplir con lo dispuesto por la Ley Nacional Nº 26.331
de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos
(o “Ley de Bosques”), el gobierno del Chaco realizó una Propuesta de
Ordenamiento Territorial a fines de 2008. A pesar de la crítica
situación provincial, las autoridades decidieron declarar como área
protegida únicamente al 5% (271.438 has.) de los bosques, y exponer a
más del 40% (2.039.648 has.) al desmonte parcial o total.
Luego de duras críticas por parte de organizaciones sociales y
ambientalistas, se sancionó en la Legislatura local un nuevo
ordenamiento que elevó a poco más de un magro 9% (501.958 has.) el área
en la que no se permite desmonte ni aprovechamiento forestal y
silvopastoril.
Los Bajos Submeridionales
De los acuerdos suscriptos en febrero de 2009, se deduce que el bloque
con mayor prospección es el Área Santa Sylvina, que será explotado
conjuntamente por Unitec Energy, Repsol-YPF y S.E.CH.E.E.P. No en vano
es el que registra cinco de las seis perforaciones hechas en territorio
chaqueño por la YPF estatal.
Sin embargo, la zona no sólo tendría potencial hidrocarburífero, sino
que también alberga parte de los Bajos Submeridionales, uno de los
humedales más importantes del territorio nacional -comprendido por el
Sistema Acuífero Guaraní-, y refugio de numerosas especies animales y
vegetales. Un informe preparado por la Subsecretaría de Recursos
Hídricos (dependiente del Ministerio de Planificación Federal,
Inversión Pública y Servicios de la Nación), señala que son naturales
los períodos de sequías e inundaciones debido a la gran irregularidad
en las precipitaciones mensuales y la falta de una red de escurrimiento
definida y organizada(36). Esto haría que el humedal funcione
regionalmente “como un inmenso colector de agua, vital en la dinámica
del río Salado”(37).
La “pampeanización” de la zona ha causado severos impactos, en primer
lugar con el avance de la frontera agrícola y el reemplazo de grandes
extensiones antiguamente recubiertas por monte, y en segundo lugar, a
partir de la reciente construcción de una red de canales de desagüe.
“Esta obra, que ha adquirido proporciones ecosistémicas, amenaza el
funcionamiento del ambiente y afecta las economías locales, dado que
altera la capacidad natural del humedal para regular el nivel de las
aguas y con ello sus aptitudes productivas”(38).
Vale la pena destacar que la búsqueda y extracción de petróleo en los
Bajos Submeridionales no correría únicamente por cuenta de la provincia
del Chaco. La empresa Raiser S.A. comenzó tareas de exploración en el
norte santafesino en septiembre de 2008. Los acuerdos firmados por el
gobernador Hermes Binner tuvieron tal grado de sigilo que la iniciativa
trascendió recién dos meses antes de iniciarse la prospección. Esto
motivó en su momento un pedido de informe de carácter urgente de la
cámara de diputados provincial al poder ejecutivo provincial.
Sin consulta a pueblos originarios
El virtual loteo de la provincia tampoco tuvo en cuenta la posesión y
propiedad de los territorios de los pueblos Toba, Wichí y Mocoví. Sería
demasiado extenso detallar todas las violaciones de normas
constitucionales, tratados internacionales y leyes del Estado Nacional
y provincial, en las que la iniciativa petrolera incurre. A modo de
reseña, podemos señalar algunas de las más graves.
En primer lugar la Constitución Nacional -artículo 75 inciso 17-
reconoce “la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que
tradicionalmente ocupan y el derecho a recibir otras tierras aptas y
suficientes para el desarrollo humano”, estableciendo que “ninguna de
ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o
embargos”. La Carta Magna también asegura el derecho de los pueblos
indígenas a “la participación en la gestión referida a sus recursos
naturales y a los demás intereses que los afecten”(39).
Por otro lado, el Convenio 169 de la OIT -que Argentina ratificó
mediante la ley 24.071- reconoce a los pueblos indígenas el derecho a
la consulta previa, libre e informada, participación, e inclusive, la
obtención de beneficios que se deriven de la explotación de recursos
naturales en los lugares que tradicionalmente habitan.
Finalmente, la ley provincial Nº 3258, establece en su artículo 12 que
“las tierras adjudicadas en propiedad a las familias y comunidades
indígenas no podrán ser usadas o explotadas directa o indirectamente
por personas ajenas a la comunidad, físicas o jurídicas no indígenas”.
5. La nueva burguesía petrolera: el Grupo Eurnekian
Al calor de sucesivas administraciones provinciales –entre las que se
destacan las de los radicales Ángel Rozas y Roy Abelardo Nikisch, y el
justicialista Jorge Capitanich- proliferaron las tierras dedicadas al
monocultivo y a la ganadería, a costa de las que debían ser asignadas a
comunidades indígenas o criollos campesinos. De acuerdo a datos del
Instituto de Colonización chaqueño, la provincia perdió el 80% de sus
tierras fiscales entre 1994 y 2007(40).
“Por la burocracia y la corrupción que campean en los organismos del
Estado, los desmontes terminaron por ser grandes emprendimientos que
benefician a sectores concentrados del poder económico, con el último
gran beneficio derivado del anonimato de las sociedades organizadas
para devastar el ambiente y la biodiversidad del Chaco”(41). Uno de los
grandes favorecidos por esta situación ha sido el Grupo Eurnekian.
Corporación América y los recursos hídricos
Unitec Energy S.A. forma parte de Corporación América, firma que nuclea
empresas de diversos rubros y cuyo dueño mayoritario es Eduardo
Eurnekian. Entre otras empresas se encuentran Unitec Bio –productora de
biocombustibles y gran beneficiaria del corte del 5% de nafta y gasoil
con etanol y biodiesel vigente desde el 1º de enero- y Unitec Agro.
Esta última nació a mediados de la década de 1990 y actualmente posee
alrededor de 100.000ha en las provincias de Chaco y Formosa, en las que
cultiva soja, girasol, trigo y maíz(42).
No resulta llamativo que los acuerdos de enero de 2009 incluyeran la
exploración de cauces de aguas subterráneas, con el propósito de
“promover sistemas de manejo integral y sustentable de los recursos
hídricos que permitan aumentar la productividad del sector
agropecuario”(43). El negocio no resulta ajeno al Grupo Eurnekian, que
ya cuenta con un acueducto de 273km en la región.
6. “No a la entrega del petróleo”
El 26 de enero se conformó la Multisectorial, coordinadora de lucha que
agrupa un amplio abanico de organizaciones sociales y políticas que se
oponen a la entrega del agua y el petróleo chaqueños. En el documento
No a la entrega del petróleo se señala que en el marco de la
privatización y la venta de YPF, llevada adelante por el gobierno de
Carlos Menem en la década del 90’, el actual gobierno de Capitanich
“envió a la Cámara de Diputados, un proyecto de ley con un sólo punto:
ratificar el contrato de concesión firmado por el Frente Chaco Merece
Más con REPSOL (YPF) y UNITEC ENERGY para la exploración y explotación
del petróleo en la provincia”.
“Nosotros denunciamos (como) fraudulenta la forma en que se avanzó con
dichos contratos, porque nunca se debatió si queríamos una empresa
Estatal o las Multinacionales, no consentimos el solapado mecanismo al
que le llaman ‘concurso’ pero es una adjudicación directa y porque no
se dio a conocer cuál es el contrato firmado, cuál es la resolución que
establece la forma del ‘concurso’ y porqué se incluye a S.E.CH.E.E.P.
como socia boba de las multinacionales”, continúa el escrito. “Pero
fundamentalmente cuestionamos y nos oponemos profundamente a que las
cuantiosas rentas del petrolea sean ‘entregadas’ a las grandes
concentraciones económicas de adentro y de afuera”, concluye(44).
Danilo Ismael “Polo” Legal participó en los primeros actos de
resistencia a la iniciativa gubernamental y es integrante de la
Multisectorial. En diálogo con el OPS señaló que “el viernes 19, se
fundó una nueva Multisectorial en defensa del petróleo con compañeros
de Proyecto Sur, del movimiento (Unión Campesina) Poriajú y el PC
(Partico Comunista) en la segunda ciudad del Chaco, Presidencia Roque
Sáenz Peña, pero lamentablemente los diarios se negaron a publicar nada
de ese importante evento”.
Consultado acerca de las consecuencias de la movilización, sostuvo:
“los diputados radicales y de Libres del Sur nos recibieron y afirmaron
que por ahora no van a aprobar la ley, (y) que propiciarán un gran
debate público antes. (De hecho) Carlos Martínez de Libres del Sur(45)
ratificó que no va a votar esta ley. Al otro día también tuvimos la
grata sorpresa de que la diputada Inocencia Charole, que representa a
los pueblos originarios a través del partido oficialista, expresó que
no va a aprobar esta ley porque no es clara y atenta contra derechos
aborígenes, (declarando además) que en otros temas como el desmonte (…)
el gobierno tampoco avanzó nada”.
Luego añadió que la ley Nº 943/09 “necesita de los dos tercios de los
diputados para aprobar los contratos, y el gobierno por ahora está
complicado. Acá es importante la decisión del radicalismo, que primero
aprobó las dos primeras leyes (que sentaron las bases para esta
política energética), pero ahora que se hizo público el tema está
queriendo ‘preocuparse’ por los recursos naturales”.
Por otro lado, Legal denunció que “en el mes de enero el Gobernador
dijo que el tema de los contratos petroleros lo iba a someter a debate
en dos localidades lejanas de la capital, Charata y Las Breñas, porque
dice que allí habría petróleo. De esta forma confirmamos que se está
escondiendo información, y se está pagando a las petroleras por
explorar donde ya se sabe que hay (hidrocarburos), o en el peor de los
casos, premiando a Repsol-YPF, (a pesar de) no haber cumplido con sus
obligaciones contractuales de exploración”.
7. De la “pampeanización” a la “patagonización”
En el informe que dedicamos a la posible explotación de hidrocarburos
en Entre Ríos señalábamos que buena parte de los riesgos
socio-ambientales no descansaban ya en la (probable) negligencia
gubernamental y empresarial, sino en la contradicción
capital-naturaleza. En aquella oportunidad decíamos que “la caída del
60% en las ganancias operativas de Repsol-YPF (que la llevó a una
fuerte disputa interna entre accionistas por la reducción de
dividendos) y la consabida avidez de utilidades que tal situación
acarrea, los elevados costos de exploración y explotación que impone la
región, y la imperiosa necesidad de recursos que experimenta la
administración local, plantean severas dudas respecto de una
explotación sustentable de los recursos hidrocarburíferos, si tal cosa
existiese. Los cuidados y controles ambientales (…) harían inviable el
proyecto desde el punto de vista económico. Por otro lado, la
externalización de estos costos pondría en grave peligro al medio y las
producciones locales (…) será imposible conjugar el interés económico
empresarial con la sostenibilidad socio-ambiental”(46). En este
sentido, creemos que en el Chaco -como en todo el país- la pelea no
debería reducirse únicamente a la apropiación de la renta petrolera,
sino que sería sumamente saludable si avanzase sobre cuestionamientos
de fondo respecto a su generación.
Así las cosas, basta con observar el saldo sumamente negativo, en
términos sociales y ambientales, de las industrias extractivas que
actualmente operan en el territorio provincial, producto de la aludida
“pampeanización”. Con este antecedente, no es aventurado sostener que
nada bueno puede esperarse de una virtual “patagonización”, es decir,
de la importación lisa y llana del modelo de gestión y explotación de
hidrocarburos que rige en las provincias patagónicas.
Notas:
1) Decreto Nº 1884/08, artículo 1º.
2) Derewicki, José. “Chaco quiere producir petróleo y gas” (en línea).
La Nación, 28 de julio de 2008.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1034118
3) Citado en “Rechazan Decreto del Ejecutivo para exploración y
explotación petrolífera” (en línea). Chaco día por día, 16 de octubre
de 2008. http://www.chacodiapordia.com/noticia.php?n=22404
4) Íbid.
5) “Formarán la Multisectorial en defensa del petróleo y el agua” (en
línea). Sólo Chaco, 16 de enero de 2010.
http://www.solochaco.com/2009/ultimo-momento/5774-formaran-la-mult
6) “Mecanismo de asignación de áreas” (en línea). Gobierno del Pueblo
de la Provincia de Chaco.
http://portal1.chaco.gov.ar/uploads/contenidos/356bf11e83bfa5d6b74e828f9703764daa0a65b8.pdf
7) Íbid.
8) “El Chaco firmó convenios para la explotación de hidrocarburos” (en
línea). Análisis NEA.com.ar, 2 de febrero de 2009.
http://www.analisisnea.com.ar/content/view/2891/202/
9) “Diputados se llevó a marzo las leyes de exploración de
hidrocarburos” (en línea). DERF, Agencia Federal de Noticias, 22 de
diciembre de 2009. http://www.derf.com.ar/despachos.asp?cod_des=309642
10) “Acuerdo entre YPF y la provincia para el desarrollo de proyectos
exploratorios de hidrocarburos” (en línea). Portal del Gobierno del
Pueblo de la Provincia del Chaco, 9 de febrero de 2010.
http://nportal.chaco.gov.ar/pagina?id=5974
11) “Charole no votará la ley de explotación de petróleo” (en línea).
Tu Chaco.com, 18 de febrero de 2010.
http://www.tuchaco.com/noticias/2010/02/18/70744/charole-no-votara-la-ley-de-explotacion-de-petroleo
12) Para más información, ver el trabajo de Chebli, Gualter A. “La
problemática exploratoria. Protagonismo de las provincias en el
gerenciamiento de los hidrocarburos: implicancias y expectativas” (en
línea). Phoenix Oil & Gas S.A. Agosto de 2009
http://www.iae.org.ar/conferencias/ARGEN2CHEBLI.ppt
13) Ver: OPS. “Áreas (des)protegidas, el avance de la frontera
extractivista” (en línea). Panorama, 21 de octubre de 2009.
http://opsur.wordpress.com/2009/10/21/areas-desprotegidas-el-avance-de-la-frontera-extractivista/
y Pérez Roig, Diego. “Criminalización e industrias extractivas:
hidrocarburos en la Patagonia” (en línea). Panorama, 25 de noviembre de
2009.
http://opsur.wordpress.com/2009/11/25/criminalizacion-e-industrias-extractivas-hidrocarburos-en-la-patagonia/
14) “Las provincias alistan bonos para cubrir déficit” (en línea). El
Cronista, 18 de noviembre de 2009.
http://www.cronista.com/notas/211618-las-provincias-alistan-bonos-cubrir-deficit
15) Galak, Oliver. “Veinte provincias cerrarán 2009 con sus cuentas en
rojo” (en línea). La Nación, 28 de diciembre de 2009.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1216124
16) Benegas Lynch, Martín; Dias Lourenco, Hugo; Chialva, Leonardo.
“Informe de provincias”. Delphos Investment, Buenos Aires, diciembre de
2009
17) Rafele, Esteban. “Por la crisis del Central, las provincias
insisten con los bonos a proveedores” (en línea). Cronista Comercial,
27 de enero de 2010.
http://www.cronista.com/notas/219118-por-la-crisis-del-central-las-provincias-insisten-los-bonos-proveedores
18) Piestruszka, Martín. “Chaco pelea entre la crecida y la sequía” (en
línea). Crítica, 5 de noviembre de 2009.
http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=32355
19) Derewicki, José. “Feroz sequía en el Chaco” (en línea). La Nación,
17 de octubre de 2009.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1186992
20) Íbid.
21) Londero, Oscar. “Por la sequía, Entre Ríos y Chaco tuvieron que
decretar la emergencia” (en línea). Clarín.com, 19 de enero de 2009.
http://www.clarin.com/diario/2009/01/20/um/m-01842875.htm
22) Benegas Lynch, Martín; Dias Lourenco, Hugo; Chialva, Leonardo.
“Informe de provincias”. Op. Cit.
23) Íbid.
24) “Boletín regional Nº 118: el destino del gasto público provincial”.
Economía & Regiones, 22 de enero de 2010.
25) “Ante la caída de $350 millones en los ingresos, Capitanich
reducirá los gastos y gestionará créditos” (en línea). Diario Norte, 19
de julio de 2009. http://www.diarionorte.com/noticia.php?numero=36551
26) Chebli, Gualter A. “Cuencas onshore aún no productivas” (en línea).
Comisión de exploración y desarrollo de hidrocarburos. Instituto
Argentino del Petróleo y el Gas. Diciembre de 2007.
http://www.iapg.org.ar/sectores/eventos/eventos/listados/PPT/On/Cuencasnoproductivas.ppt
27) Los pozos restantes tuvieron lugar en Santiago del Estero (13),
Santa Fe (10), Córdoba (4), Formosa (2), Salta (1), Entre Ríos (1) y
Buenos Aires (1). Ibíd.
28) Rodríguez, Natanael; Oteiza, Luis. “Lo que el gobierno no informó
sobre el petróleo”. Proyecto Sur Chaco
29) Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
“Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos: informe nacional”. 1ª
Edición. Buenos Aires: Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable,
2007
30) Ibíd. Pág. 16
31) Ibíd.
32) Pengue, Walter A. y Morello, Jorge H. “Procesos de transformación
en las áreas de borde agropecuario: ¿una agricultura sostenible?”. UBA,
Revista Encrucijadas Nº 41, julio de 2007.
33) Ibíd.
34) Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. Op.
Cit. Pág. 16
35) Greenpeace. “Propuesta de ordenamiento territorial de los bosques
nativos de la provincia del Chaco”. Febrero de 2009. Pág. 4
36) Sarafian, Paula. “Cuenca propia de los Bajos Submeridionales”.
Subsecretaría de Recursos Hídricos, abril de 2006
37) Fundación Vida Silvestre Argentina y Fundación para el Desarrollo
en Justicia y Paz. 2007. Zonificación de los Bajos Submeridionales del
Norte Santafesino. Una Herramienta para la Planificación del Desarrollo
Productivo y la Conservación de la Biodiversidad del Humedal. Buenos
Aires. Vida Silvestre Argentina. Pág. 4
38) Ibíd.
39) Salgado, Juan Manuel; Gomiz, María Micaela; Huilipán, Verónica.
“Informe de situación de los Derechos Humanos del pueblo mapuche en la
provincia de Neuquén”. Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos
Indígenas. Neuquén, 2009. Págs. 19 y 20.
40) Dandan, Alejandra. “Tierra arrasada” (en línea). Página/12, 1 de
junio de 2008.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-105270-2008-06-01.html
41) Núñez, Rolando (Centro Mandela DDHH. Centro de Estudios e
Investigación Social). “Sociedades de desmontes”. Octubre de 2009.
42) “Desmontes S.A. Quiénes están detrás de la destrucción de los
últimos bosques nativos de la Argentina, parte I” (en línea).
Greenpeace Argentina.
http://www.greenpeace.org/raw/content/argentina/bosques/desmontes-s-a.pdf
43) Íbid.
44) “No a la entrega del petróleo chaqueño” (en línea). Observatorio
Petrolero Sur, 28 de enero de 2010.
http://opsur.wordpress.com/2010/01/28/no-a-la-entrega-del-petroleo-cha
45) El 24 de febrero, esta organización -que además de contar con un
diputado por el frente oficialista Chaco Merece Más, ocupaba la
Subsecretaría de Derechos Humanos- quitó su apoyo al gobernador.
Marcelo Salgado, el subsecretario renunciante, fundamentó la renuncia
en “la imposibilidad de poder profundizar la política de derechos
humanos dentro del ministerio por la visión encontrada que tenemos con
la ministra sobre cómo hay que abordar las distintas temáticas que hoy
afectan a nuestra población, y la intencionalidad permanente de ella de
vaciar la subsecretaría, reduciendo el personal, dándonos condiciones
infrahumanas de trabajo, siendo incoherentes con lo que nosotros hemos
planteado cuando nos incorporamos al Frente Chaco Merece Más, y que fue
la tarea que nos encomendó el gobernador en 2007. Hoy no la podemos
llevar a la práctica porque esta persona no lo quiere”.
Ver: “Con acusaciones a Bogado, Libres del Sur confirmó su retiro
‘irreversible’ del oficialismo” (en línea). Diario Norte, 24 de febrero
de 2010. http://www.diarionorte.com/noticia.php?numero=44350
46) Observatorio Petrolero Sur. “Entre Ríos, ¿nuevo caso de despojo y
contaminación?” (en línea). Panorama, 3 de febrero de 2010.
http://opsur.wordpress.com/2010/02/03/entre-rios-%c2%bfnuevo-capitulo-de-despojo-y-contaminacion/
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